Planes y Programas de Prevención del Consumo de Drogas.

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Planes y Programas de Prevención del Consumo de Drogas.

 

En Chile se han realizado diversos planes y programas para prevenir el consumo de sustancias como la marihuana, el alcohol y otras drogas, en los jóvenes en etapa escolar pero estas no han tenido los resultados esperados.

De acuerdo con el informe sobre el Consumo de Drogas de las Américas (2019), desarrollado por la Organización de Estados Americanos (OEA), este revela que “los estudiantes secundarios de Chile son, os que presentan un mayor consumo, principalmente en cocaína, marihuana y tabaco entre otros 32 países de la región”

Dentro del promedio de países de la OMS, es el cuarto del continente con más consumo de alcohol, tercero en marihuana y cocaína y primero en tabaco. El consumo de tabaco alcanza un 24%, el de marihuana el 30% y, respecto de la cocaína, un 4 % reconoce consumirla.

Una de las probables causas de estos resultados es que los adolescentes chilenos poseen una percepción del riesgo muy baja respecto del consumo. Por alguna razón no han tomado conciencia o desconocen derechamente, el daño a nivel cerebral que este consumo produce.

Sabemos que los adolescentes se encuentran en una etapa sensible en el desarrollo del funcionamiento cerebral y que el área “a cargo” de las llamadas funciones ejecutivas (zona prefrontal de la corteza cerebral) aún no ha finalizado su desarrollo si no hasta los 20 años aproximadamente.

Funciones como organizar y planificar, chequear entre experiencias pasadas y futuras para la toma de decisiones, y regular emociones aún no se encuentra en pleno funcionamiento. Tampoco está totalmente lograda la capacidad de posponer la gratificación inmediata por un bien mayor asumiendo las consecuencias de sus actos.

Podemos concluir, a partir de esta información, que la decisión de consumir o no, en esta etapa, no se encuentra normada por la razón, por lo general, es una toma de decisión que se encuentra basada en la satisfacción inmediata y no asume costos ni consecuencias.

Los impulsos predominan en el control de la conducta ya que aún no se ha desarrollado un pensamiento màs elaborado y es dentro de este contexto que se ubica el consumo de sustancias.

La presencia de un adulto (padre, madre, o un adulto significativo, como un docente, por ejemplo) es quien deben propender al desarrollo de las habilidades ejecutivas hasta que alcancen su pleno funcionamiento. Para que un niño se regule es necesario que exista un adulto que le enseñe.

¿A qué nos referimos cuando hablamos de prevención?

En cuanto a la prevención, enfocada en adolescentes escolares, es necesario identificar las definiciones que guiarán las bases de un programa bien estructurado y que sea efectivo.

Entenderemos la adolescencia como aquella etapa evolutiva de la persona que se encuentra en el tránsito de la niñez hacia la adultez, cuyo análisis y significado impulsan la construcción subjetiva de la mente, el comportamiento (en tanto cognición, emoción, conducta e identidad) en un momento biológico, histórico, social y cultural determinado.

En cuanto a la prevención, sabemos que existen diversos programas que han sido ejecutados y, como ya lo hemos visto de acuerdo con los resultados arrojados en las últimas investigaciones, no han logrado el objetivo buscado. Los Modelos de Prevención utilizados se pueden resumir en el siguiente listado:

  • Modelo centrado en la abstinencia
  • Modelo centrado en la enfermedad
  • Modelo centrado en los aspectos psicosociales (individual-contextual)
  • Modelo centrado en lo macro contextual
  • Modelo geopolítico/estructural, centrado en la prevención en el control de la oferta
  • Modelo ético social, centrado en el sentido, comprensión y resolución de conflictos.
  • Modelo centrado en la prevención de daños y la gestión de riesgo.

 Programa de prevención islandés. (Planet Youth)

El programa está basado en el trabajo de prevención primaria que se inició en Islandia en 1998.

Está considerado por lejos, como el más grande proyecto de promoción de la salud dirigido a adolescentes que consumen sustancias. Aplicado en 22 países en Europa y África, se le conoce con el nombre de Planet Youth. Es un programa internacional basado en evidencia científica, que ha demostrado su éxito con resultados evidentes en la disminución de sustancias entre los más jóvenes.

Partiendo de la base que existe una función primaria relacionada con el placer que explica el “por qué” del consumo y cuya raíz es principalmente neurobiológica centrada en el circuito de recompensa. Y que también existe una función secundaria que alude a la razón propia u original de raíz psicológica (y regularmente inconsciente) que es donde se aloja fundamentalmente la base de la intervención terapéutica de la psicología.

Por lo tanto, el modelo islandés considera las variables físicas y psicológicas de las adicciones dentro de la intervención. Pero señala enfáticamente, que la prevención debe ser comprendida como una responsabilidad colectiva.

Para implementar el Programa, se debe recoger información válida y confiable de la realidad en cuanto al consumo de drogas en los establecimientos educacionales, la experiencia de la sociedad civil, los municipios y el gobierno.

El objetivo general es retrasar y disminuir el consumo de drogas en los escolares mediante el fortalecimiento del ambiente familiar y socio comunitario. Básicamente se enfoca en prevenir el consumo de drogas en los adolescentes basado en un diagnóstico profundo y preciso de cada comunidad escolar.

El Programa de Prevención Islandés se centra en 2 pasos:

  1. El uso del tiempo libre el cual debe ser protegido, guiado y supervisado.

El supuesto es que los niños pasan mucho tiempo solos sin el acompañamiento de un adulto. No es lo mismo que luego de una actividad deportiva con los amigos, vayan a celebrar y consuman drogas, a que haya un adulto responsable que ofrezca alternativas, pautas de conducta y supervise.

  1. El Rol Parental. Por la relevancia del rol, se plantea que es necesario que los jóvenes estén al menos 1 hora al día con los padres compartiendo.

Es importante señalar que los adultos responsables de los adolescentes no necesariamente deben prohibir el consumo de sustancias, pero sí enfatizar que al menos esperen hasta cumplir los 18 años, debido a los daños que puede ocasionar en su salud en general.

En resumen:

  • El énfasis está puesto en aumentar el tiempo que los niños y adolescentes comparten con su familia.
  • Posponer la edad de inicio en el consumo de alcohol y otras drogas después de los 18 años
  • Incrementar la participación en actividades de ocio organizadas y supervisadas por adultos.
  • Las acciones del Programa están basadas en evidencia científica.
  • Debe existir un constante diálogo entre los investigadores, los políticos y los profesionales involucrados en la implementación del Programa.

 

Psicóloga Jacqueline Deutsch G.

Mg. En Psicoanálisis.

 

Bibliografía:

 

2019-09-10T03:04:22+00:00septiembre 10th, 2019|Adolescentes, padres|0 Comments

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