Adolescentes del Siglo XXI

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Adolescentes del Siglo XXI

 

 


La adolescencia es la fase de la vida que se extiende entre la pubertad y la edad adulta. Abarca elementos de crecimiento biológico, físico y psicológicos, además de importantes transiciones en el rol que ocupa en la sociedad. Estos han ido cambiando desde el siglo pasado hasta la actualidad. La pubertad comienza más temprano (10 años) lo que ha acelerado el inicio de la adolescencia.
Por otra parte, la edad adulta ha elevado su promedio de vida en 20 años. Paralelamente, el retraso de los jóvenes en irse de la casa paterna, en casarse y tener hijos, hace que definir cuándo finaliza la adolescencia y comienza la edad adulta sea difícil. Podría decirse que el período de transición desde la niñez hasta la edad adulta ocupa gran parte del ciclo vital.
El paso crucial entre la adolescencia y el mundo de los adultos parece haberse difuminado poco a poco. De acuerdo a las leyes,  los 18 años son el límite entre esa adolescencia o juventud y el paso al mundo adulto, y por ello se pone como “mayoría de edad” para realizar ciertas acciones como poder comprar alcohol o conducir un vehículo. Pero nuestra sociedad ha ido cambiando, y no es extraño conocer gente que con más de 25 o 30 años siguen viviendo en los hogares de sus padres sin planes de mudarse. Hace tres décadas, las mujeres se casaban a los 24 años y los hombres, a los 27. Hoy, según cifras del Instituto Nacional de Estadísticas, la edad de matrimonio es de 35,39 años para los hombres y de 32,65 años para las mujeres.
Vivimos en un mundo en donde ser joven es la fascinación de todo adulto. El cuerpo, que aspiran tener los jóvenes y a los que no lo son tanto, tiene características determinadas y responde, básicamente, al canon siguiente: un individuo blanco, atlético –o delgada si es una mujer– y bello.
En ningún otro momento como hasta ahora se ha visto y reproducido una figura tan prototípica; es decir, como modelo que se tiende a imitar y, a su vez, como un cuerpo “modelado” a base de esfuerzo, dietas y gimnasio. Asistimos a una exaltación de la juventud, especialmente a través del culto al cuerpo.
Rechazamos cualquier signo o síntoma del paso de los años.  El “ideal” al que todo adulto debería aspirar en esta sociedad occidental, es no solo a verse joven, sino que también a tener un espíritu joven, no es tan solo un ideal físico, sino que también psicológico.
Los adolescentes, cuando observan  este modelo de adulto, encuentran un reflejo de su propia imagen. En etapas tan complejas del desarrollo, como lo son la pubertad y la adolescencia en la cual se buscan referentes a seguir, sería bueno preguntarnos qué efectos produce esta falta de diferenciación. Puede que esta dificulte el desarrollo en el joven porque es algo así como que un post adolescente, (el adulto que no quiere dejar de ser adolescente) ayude a un pre-adolescente o adolescente a que busque la manera de ser adulto.
Una de las paradojas que vivimos en nuestra sociedad es que mientras por un lado se alaba y magnífica la juventud de forma que se estandariza como prácticamente el único “estilo de vida”, resulta que se cuestiona la falta de referentes claros que ejerzan de adultos, que establezcan relaciones coherentes en la cual ellos se sientan a gusto con su cuerpo y su forma de vida y los adolescentes puedan ser lo que son, encontrar su lugar, “vivir su tiempo”, sin sentirse presionados ni proyectados en un mundo que no es el suyo y que han construido los adultos Contrariamente a lo que puede parecer, llama la atención el esfuerzo que han de llevar a cabo los adolescentes para poder diferenciarse, huir de un modo de vida que no ven como propio, para zafarse de la uniformidad a la que poco a poco, viejos y jóvenes, son cautivados, por las imágenes de los medios de comunicación, redes sociales y el mercado.
Estamos ante un fenómeno complejo y que impregna otros ámbitos de la vida y del funcionamiento social, como lo es el mercado laboral.
Hoy estamos en un momento en el que tienden a desaparecer “etapas” del ciclo vital para concentrar el protagonismo en la juventud o en los adultos, en tanto se comporten como “jóvenes”. Se trata de una sociedad finalmente convertida en adolescente.
2019-03-13T00:16:59+00:00marzo 13th, 2019|Adolescentes, padres|0 Comments

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