Qué hay detrás de las Pantallas que usan Niños y Niñas hoy.

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Qué hay detrás de las Pantallas que usan Niños y Niñas hoy.

Una de las mayores, y mas común, de las preocupaciones de los padres hoy, se relaciona con el uso de las Pantallas (incluye Tablets, celulares y juegos de video). Si antes la inquietud era el tiempo que los niños pasaban frente al televisor, hoy en dìa le sumamos los aparatos que la tecnología ha traído consigo y que podemos llevar a todos lados. Mas aùn, los adultos, (padres, hermanos mayores, cuidadores, profesores, etc) también pasan “conectados”permanentemente a través del celular lo cual no constituye el modelo adecuado si queremos enseñarlo a nuestros hijos a ser medidos con el uso de las pantallas.

En el siguiente artículo, se expondrán los resultados de las últimas investigaciones realizadas. Para desarrollar el tema se presentaràn las preguntas màs frecuentes realizadas por los padres y madres e intentaremos dar respuesta  a sus dudas.

1. ¿Cuáles son los efectos más dañinos ante la exposición frecuente y no controlada de un niño ante diversas pantallas?

Los estudios son categóricos al respecto, entre los 0 a los 6 meses las pantallas no debieran ser usadas.

Primero porque las necesidades del bebé son satisfechas por la madre o su cuidador, a través de los sentidos como el olfato, la audición, el tacto y la visión. Nada tranquiliza más a un bebé que ser acunado por su madre u otra figura de apego, porque ese el “lenguaje” que comprende y el que satisface sus necesidades inmediatas.

Otro aspecto se relaciona con el desarrollo del cerebro pues al bebé le toma al menos 18 meses para poder entender lo que los símbolos de las pantallas representan. Puede que a los padres les parezca que al niño lo entretiene ver la Tv incluso el celular, sin embargo, lo que les llama la atención son los colores y el sonido, pero el bebé no tiene posibilidades de interactuar porque su desarrollo madurativo no se lo permite.

0-6 meses, los niños menores de 6 meses expuestos a las pantallas, pueden presentar un menor desarrollo cognitivo. Esto se debe a que cuando  la etapa sensorial y motriz, lograda a través del juego y los movimientos de brazos y piernas, es sustituido por una imagen, la pantalla los distrae dificultando el desarrollo de nuevas habilidades. Incluso aunque no la vea, el ruido de fondo de las pantallas capta su atención y lo alteran. También puede presentar problemas para tener un descanso adecuado a la hora de dormir. Se sabe que todos estos son pasos previos que debe lograr para el desarrollo de las siguientes habilidades.

6-12 meses, los estudios actuales demuestran que, si están expuestos a la TV antes de los 12 meses, aunque el contenido sea apropiado a su edad, tienen más de 6 veces de probabilidades de desarrollar problemas de lenguaje.

12-24 meses, los niños no deben usar más de 1 hora diaria las pantallas, acompañados de un adulto a su cargo. De esa manera, se asegura que el contenido sea el adecuado. Se ha demostrado que el efecto más dañino esta en el contenido de lo que ve, incluso más que el tiempo de exposición.

Los libros digitales (e-books) que tienen muchos efectos sonoros y visuales, a veces pueden distraer a los niños, quienes se «pierden de la historia» y no aprenden tanto como lo haría de un libro impreso.

  • Podemos concluir entonces que los efectos observados en niños y niñas de 0 a 24 meses, son los siguientes:
  • No dormir lo suficiente: Los niños pequeños que están más expuestos a la TV, las pantallas o tablets  o dispositivo móvil en sus habitaciones, duermen menos y concilian el sueño en la noche más tarde. Incluso los bebés pueden sobre estimularse debido a las pantallas y dejar de dormir el tiempo que necesitan para crecer.
  • Retrasos del aprendizaje y de habilidades sociales: Los niños que ven demasiada televisión durante la infancia y los años del preescolar pueden mostrar retrasos de atención y razonamiento y de las habilidades sociales. Una de las razones para estos retrasos puede ser debido a que interactúan menos con los padres y la familia. Los padres que mantienen el televisor prendido o están enfocados en su propio consumo digital, pierden oportunidades únicas para interactuar con sus niños.
  • Obesidad: El consumo indiscriminado de las pantallas,  durante los años del preescolar está ligado al aumento de peso y al riesgo de obesidad infantil. Su uso más allá de lo recomendado los predispone a ser menos activos con juegos saludables y que impliquen movimientos y esfuerzo físico.
  • Problemas de conducta o comportamiento: El contenido violento de la televisión y las pantallas puede contribuir a problemas de comportamientos en los niños, ya sea debido a que lo que ven los atemoriza y confunde o porque tratan de imitar lo que ven en los personajes de las pantallas.
  • Las investigaciones hacen hincapié en la importancia de los contenidos y en la presencia de los padres o cuidadores al momento de estar frente a las pantallas y de los efectos de la televisión en las habilidades cognitivas y el rendimiento escolar.
  • La exposición solo por entretenimiento y particularmente, con contenido violento, se asocia con una disminución en el  desarrollo cognitivo y un rendimiento académico más bajo. La exposición temprana a programas adecuados a la edad, y diseñados en torno a un plan de estudios, se asocia con una mejora cognitiva y académica.
  • Es importante recalcar este ùltimo punto, porque el uso de los tablets y computadores dentro del marco escolar, puede ser una excelente herramienta de aprendizaje, por lo tanto no se trata de descartar su uso, sino de normarlo y en especial, que si se encuentra dentro de un contexto cuyo uso es especìfico para un programa de aprendizaje y no como un elemento que reemplaza el juego espontáneo.

  2. ¿Cómo evitar y controlar el tiempo excesivo y el deseo o la adicción del niño a las pantallas?

La prevención siempre ha sido el modo más adecuado para evitar este tipo de  situaciones complejas. Si pensamos que los niños aprenden imitando a sus padres, nosotros debemos ser el modelo de lo que esperamos que ellos hagan. Hay que predicar con el ejemplo pues los actos valen más que mil palabras.

Por lo tanto, si Ud. no quiere que su hijo pase un número de horas excesivo frente a las pantallas, Ud. tampoco debiera hacerlo. Los padres deben enseñarles a sus hijos que la conversación es cara a cara y mirándose a los ojos, sin la distracción de las pantallas. El tema no es prohibir su uso, sino que crear normas y establecer reglas.

Las posibilidades de entretención, de aprendizaje y educación que nos ofrecen las pantallas son ilimitadas, y debemos aprovecharlas, pero siempre aplicándolas de forma responsable y enseñando a nuestros hijos a usarlas con moderación.

3. ¿Cómo prevenir que se desarrolle una adicción? 

  • Que los dispositivos tecnológicos no estén en el dormitorio del niño, sino en habitaciones como el cuarto de estar de la casa, o un “espacio de tránsito”. En especial el TV.
  • Lo mejor es que haya una persona adulta presente cuando el menor esté usando los dispositivos para controlar el tiempo y los contenidos visitados.
  • Limitar el uso de las diferentes pantallas: móvil, computador Tablet, consola de juegos, Tv, etc.
  • Se desconocen casos de niños pequeños adictos a las pantallas, no así en los pre- adolescentes y adolescentes, pues se sabe que la sintomatología asociada a su uso es similar a la de cualquier otra droga.

Esto se debe a que el cerebro produce las mismas sustancias que generan placer al consumir alguna sustancia adictiva que al usar las pantallas. El círculo de recompensa es el mismo y la tolerancia también va en aumento, por lo tanto, para sentir un placer similar, debe ir aumentando el “consumo”. Su uso excesivo puede causar fatiga visual y obesidad, también puede causar aislamiento social, depresión, dificultades en la escuela y el aumento en la exposición a conductas violentas de algunos juegos de video o pelìculas, también los puede volver más agresivos.

En el caso de un niño pequeño que hace una pataleta porque se le niega su uso, está debe ser manejada como tal. Es normal que a los dos años comiencen la etapa de las rabietas y no necesariamente están asociadas a las pantallas, sino que son parte del desarrollo psicoemocional normal de cualquier niño.
“Los niños no tienen las mismas herramientas que los adultos para comunicar lo que sienten, necesitan y piensan. Las rabietas son una forma de comunicación y, por lo tanto, si das un espacio para tratar de comprenderlas, contener a tu hijo y llegar a acuerdos, irán disminuyendo gradualmente en intensidad y frecuencia hasta casi desaparecer entre los 4 y 5 años”, señalan en el programa de gobierno “Chile crece contigo”.

 

4. Sugerencias para los padres. 

a)  Poner límite de tiempo: limitar el uso de las pantallas a través de un horario de inicio y fin.

b) Potenciar el tiempo de juego libre: es necesario un horario de juego libre para los niños. Por ejemplo, después de volver al colegio, darles una hora de juego libre, sin pantallas. Salir al aire libre, leer, pintar, descansar, alguna actividad que elijan que NO incluya ningún tipo de pantalla. De esta manera, se acostumbrarán a los límites y a la restricción de tiempo frente a estas, a no ser que sea porque se necesite para una labor escolar.

c) Nada de pantallas a la hora de comer: en la hora de comida es importante conectar con la familia y disfrutar de un momento de calidad alrededor de la mesa. El almorzar o cenar juntos en familia es imprescindible para estar conectados unos con otros, y sin que haya tecnología en la mesa. Los dispositivos deben estar fuera del lugar donde se vaya a comer para potenciar una buena comunicación entre padres e hijos/as.

d) Sin pantallas al menos una hora antes de dormir: la TV en un dormitorio es mala idea, pero actualmente, aunque los niños no tengan televisión en sus dormitorios, pueden ver programas o películas en sus camas a través de los dispositivos móviles. Incluso pueden pasar horas chateando, jugando o viendo canales de You Tube. Esto no debiera estar presente si queremos lograr un buen descanso. esto sucede porque las pantallas móviles emiten la luz azul que imita la luz día y contribuye al insomnio.

 

Conclusiones.

Es necesario tener una buena rutina sin pantallas antes de ir a dormir para mejorar la calidad del sueño. Por eso, todos los miembros de la familia debiesen participar en esto para tener una rutina sana del sueño antes de acostarse. Ya està dicho, la mejor y más eficiente manera de incorporar una conducta en un niño es ser el modelo de dicha conducta.

Es muy importante romper con este hábito, establecer unas horas concretas cada día para poder usar los dispositivos de forma inteligente y, sobre todo, potenciar el tiempo en familia. Planificar actividades juntos, libres de dispositivos móviles es una buena forma para poder conectar realmente unos con otros sin necesidad de tener una red wifi al alcance.

Finalmente, siempre es bueno recordar que el juego libre entrega las destrezas que los niños pequeños necesitan, para desempeñarse bien en la escuela (y en la vida). El control de impulsos, las emociones y el razonamiento creativo, se aprenden mejor a través de juegos no estructurados, de roles y de habilidades sociales, con amigos y familiares en la vida real y no dentro de un contexto virtual.

 

Ps. Jacqueline Deutsch G.

 Fuentes:

 

2019-01-15T02:51:33+00:00enero 15th, 2019|Niños, padres|0 Comments

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