La Pastilla de La Obediencia

//La Pastilla de La Obediencia

La Pastilla de La Obediencia

Baja concentración, impulsividad y mal comportamiento: lo que comenzó como una serie de conductas observadas en niños y niñas alrededor de todo el mundo hoy se conoce como Trastorno de Déficit Atencional e Hiperactividad (TDAH), condición que afecta a los menores y adultos jóvenes y preocupa a profesores y padres, transversalmente. Si bien se ha estudiado por años el TDAH, no se ha logrado establecer su origen, pese a que el conjunto de síntomas que lo componen sí está claro, al igual que sus consecuencias. Los niños/as con TDAH tienen serias dificultades para concentrarse y seguir instrucciones, prestar atención, estarse quietos, y controlar las conductas impulsivas. se observa la dificultad que manifiestan para discriminar y seleccionar los estímulos que son importantes. Algunos niños presentan, como característica principal, comportamientos relacionados con la falta de atención y otros son predominantemente hiperactivos e impulsivos. En su mayoría manifiestan una combinación de estas conductas, lo cual puede hacer que su funcionamiento, tanto en el colegio como en la casa, sea muy difícil.
Pero ¿qué es el TDAH? el Síndrome de Déficit Atencional (SDA) “Es un trastorno neurobiológico, es decir, originado en el cerebro, que se manifiesta inicialmente en la infancia y que puede mantener hasta la adultez. Es un trastorno crónico y evolutivo”. (Dr. Rodrigo Santibáñez Moreira, del Hospital Sótero del Río)

Pese a que en la actualidad se ha hablado del TDAH como un síndrome originado por factores ambientales o culturales, el especialista señala que el trastorno no puede explicarse solo por esto y que existen determinadas causas que pueden aumentar la probabilidad de que un niño o niña genéticamente susceptible presente síntomas.
el estrés excesivo el cual también resulta tóxico para el bebé en gestación, al igual que durante los primeros tres años de vida.
Si bien estos antecedentes entregarían luces sobre el síndrome, no lograrían explicar por qué alrededor de un 10 % de los escolares en Chile tendría este trastorno y por qué esta cifra sería más alta que la prevalencia promedio calculada a nivel mundial.
En la misma línea, y debido a la cantidad de casos diagnosticados, Chile se ha transformado en uno de los países que más consume metilfenidato, psicoestimulante comercialmente conocido como Ritalín, entre otros, que en la década de los ochenta sirvió para tratar el TDAH y también ciertos problemas conductuales.

La demanda de metilfenidato ha sido tal que el International Narcotic Control Board (INCB, Consejo Internacional de Control de Narcóticos) situó a Chile entre los diez países que más lo requieren a nivel mundial, con 400.000 gramos durante 2013.
Si bien esta cifra ya es alta, con el tiempo la demanda ha ido en aumento, ya que según datos entregados por la Central de Abastecimiento del Sistema Nacional de Servicios de Salud (CENABAST), durante el 2013 se adquirió un total de 5.281.530 comprimidos de metilfenidato, mientras que durante 2017 la cifra llegó a 8.846.340 comprimidos.
El Instituto de Salud Pública (ISP), por su parte, informó que durante 2005 se importaron 98.150 kilos de metilfenidato. Once años más tarde, es decir, durante 2016, la cifra llegó a los 441.877 kilos, es decir, un aumento de un 450 % en la demanda.

Hay que ser extremadamente cuidadoso y precisos en su diagnóstico ya que las conductas que acompañan al TDAH no son exclusivas de este y también pueden estar presentes en problemas afectivos, maltrato, abusos, entre otros. Sin embargo, entre los años 2009 y 2013 los casos de TDAH cubiertos por el Sistema de Salud Público se duplicaron.  El grupo etario más afectado, es el que va entre los 10 y 14 años, que subió de 9.700 (2009) a 20.018 (2013).

Una de las preocupaciones más comunes de los padres se relaciona con los efectos a largo plazo de la medicación para tratar el TDAH. Estos  vienen usándose en Europa desde hace más de 30 años, son fármacos que se han probado eficaces y seguros.
El correcto diagnóstico y tratamiento del TDAH requiere tiempo. Tiempo para conocer al paciente y tiempo de ejercicio para tener experiencia suficiente en su manejo farmacológico. El diagnóstico diferencial –distinguir el TDAH de otros problemas- es imprescindible para que el paciente reciba la atención debida.
La elección del fármaco y de sus dosis dependerá de múltiples factores intrínsecos y extrínsecos al paciente que debe analizar minuciosamente un especialista experimentado. El tratamiento es personalizado y solo sirve para el paciente a quien se le prescribe.
Las conclusiones sobre los efectos secundarios a largo plazo de los fármacos para el TDAH están basadas en estudios poblacionales que evalúan periódicamente su seguridad. Estos estudios tienen una doble finalidad, por un lado, evitar su prescripción a niños con problemas de base que se agravarían con estos fármacos –como los tics, las malformaciones cardíacas congénitas o trastornos afectivo– y por otro evitar el alarmismo innecesario y aumentar la confianza en el uso de fármacos perfectamente seguros con beneficios indudables para los pacientes con TDAH.

La indicación del tratamiento, farmacológico, es un acto médico de gran importancia. Nunca deben quedar dudas sobre un tratamiento que haya recetado el médico. Cuando este  es el adecuado, se deben seguir las indicaciones estrictamente, por ejemplo, horarios y días de la semana de uso.

Lo central es el diagnóstico, los medicamentos que se utilizan para el TDAH han mostrado ser seguros y eficaces pero cuando corresponde.

 

Jacqueline Deutsch G

Psicóloga

2018-11-28T02:32:45+00:00noviembre 28th, 2018|padres|0 Comments

Leave A Comment